Si le preguntan por el monumento más conocido de Perú, seguramente el primer nombre que venga a su cabeza sea el de Machu Picchu. Las ruinas de esta antigua ciudadela inca son un símbolo del país y cada año reciben la visita de cientos de miles de turistas de todo el mundo. Pero, pese a la creencia generalizada, Machu Picchu no es única en su especie.

En otro lugar del Departamento de Cusco, también en las alturas andinas, se alza el yacimiento arqueológico de Choquequirao, unas ruinas incas similares, pero mucho menos conocidas y frecuentadas. Algunos la han llamado “la otra Machu Picchu”. Otros la describen como “la hermana pequeña de Machu Picchu”. De serlo, sigue teniendo mucha menos fama que su hermana mayor.

Si las facilidades para llegar a Machu Picchu son tantas que se ha convertido en un destino turístico masivo, Choquequirao es mucho más exigente con el viajero que quiera conocer sus secretos.

Escondida en una zona aislada de la cordillera de Los Andes, la ciudadela de Choquequirao requiere tiempo y esfuerzo de quien quiera visitarla. Y es que todas las rutas hacia ella toman al menos dos o tres días a pie. Hay que volar hasta Cusco y de ahí rodar varias horas por carretera hasta la localidad de Capuliyoc. Ahí comienzan su itinerario la mayoría de quienes se aventuran a conocerla. Se necesita una cierta preparación física y mental, ya que la ruta discurre por las montañas cusqueñas, a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, donde las temperaturas pueden ser muy frías en determinadas épocas del año, a lo que se suma la posibilidad de sufrir episodios de soroche, como conocen los peruanos al mal de altura.

Lo accidentado del terreno, atravesado por obstáculos como el río Apurímac o el nevado Padreyoc, hacen de esta ruta una muy deseada por los amantes del senderismo, pero también una que aconseja tomar ciertas precauciones antes de atreverse con ella. Algunos lugareños ofrecen sus servicios para guiar a los forasteros y mulas con las que cargar sus pertrechos durante la subida.   yahoo news

El Estado de Chile deberá pagar 1,4 millón de dólares a 31 de los 33 mineros que debieron pasar 68 días atrapados en la mina San José, a 720 metros de profundidad, durante el año 2010.

La Corte Suprema rechazó un recurso presentado por el Consejo de Defensa del Estado (CDE), el ente que se encarga de velar por los intereses del estado chileno y que lo defiende en juicios. Los mineros reclamaron que hubo una falta de servicio de las instituciones estatales a cargo de la fiscalización de los yacimientos del país, el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), la Secretaría Regional ministerial de Salud y la Dirección del Trabajo.

Así, 13 años después del accidente y el rescate que dio la vuelta al mundo, cada minero que demandó al estado chileno recibirá cerca de 46 mil dólares que, de alguna forma, esperen que ayude a cerrar el capítulo que cambió su vida para siempre.

Según contó el diario El Mercurio, a estas alturas, algunos de los involucrados ya habían perdido la esperanza de que les pagaran la indemnización. Se menciona el caso de Omar Reygadas, que junto a el ex futbolista Franklin Lobos, que también quedó atrapado en la mina San José, hoy trabajan en una empresa que se dedica al alquiler de vehículos. “Eso ya se lo había dado a dios nomás”, dijo al ser consultado por la mentada indemnización.

Afectado por silicosis, a consecuencia de todo el tiempo en que se desempeñó en minería y la exposición al polvo, Johnny Barrios, quien hoy se desempeña como conductor de maquinaria pesada en la municipalidad de Copiapó, confiesa que con el dinero pretende renovar su camioneta y el resto dejarlo para proyectos familiares.

José Ojeda, el hombre que escribió “Estamos bien en el refugio los 33″, el mensaje que alertó 12 días después del accidente que todos estaban con vida, reveló que tiene diabetes, más problemas al corazón y alzhéimer, comentó en El Mercurio que “en 2018 nos iban a pagar 80 millones de pesos (93 mil dólares) y los abogados (del CDE) apelaron al fallo de primera instancia y ahí nos bajaron. Acá no se hizo justicia, se hizo solamente para cerrar el caso”.

Raúl Bustos y Juan Illanes son los dos mineros que no se sumaron a la querella. Tiempo atrás, Illanes explicó que a su juicio quienes debían indemnizar a los mineros eran los dueños de la minera, y no el Estado. Bustos, en tanto, había dicho que él ya había dado vuelta la página. “Estoy en otra parada”, afirmó.

Luis Urzúa, quien era el jefe del turno al momento del accidente, hoy está dedicado a dictar conferencias sobre seguridad laboral. Para él, la entrega de la indemnización significa el cierre de un ciclo. “Está marcando un precedente para la minería en Chile. Para mí no era tan importante la plata, sino que había que cerrar este ciclo”, afirmó. De acuerdo al abogado Jorge Ríos, quien representa a los mineros que demandaron al estado chileno, el pago de estos montos no debería extenderse más allá de dos a cuatro meses.

El accidente de la mina San José, actualmente cerrada, y que se encuentra cerca de Copiapó, unos 800 kilómetros al norte de Santiago, se produjo el 5 de agosto de 2010, cuando una roca del porte de un edificio se desprendió bloqueando el ingreso de la mina. Los mineros debieron sobrevivir bajo tierra hasta el 13 de octubre de ese año, cuando fueron rescatados, uno por uno, a través de la famosa cápsula Fénix.

Más de 70 personas murieron en un incendio que arrasó un edificio de cinco plantas en el centro de Johannesburgo, según un nuevo balance difundido este jueves por los servicios de emergencia de la ciudad sudafricana. Otras 52 personas resultaron heridas, algunas de ellas afectadas por la inhalación de humo y fueron trasladadas a hospitales locales, indicó el portavoz de los Servicios de Gestión de Emergencias, Robert Mulaudzi.

"La última actualización es que tenemos ahora 73 muertos y 52 personas heridas que fueron trasladadas a varios centros de salud para su atención médica", declaró Mulaudzi. Había al menos siete niños entre los muertos por el fuego, y la víctima más joven tenía menos de dos años, dijo el portavoz. Algunas de las víctimas quedaron irreconocibles por las quemaduras, en lo que podría ser uno de los incendios más mortales del mundo en los últimos años. Los bomberos controlaron las llamas y -al cierre de esta nota- las operaciones de búsqueda y recuperación estaban en curso.

Javier Milei sigue generando incomodidad y desconcierto en la sociedad argentina y ahora insultó al Papa Francisco.  El polémico candidato presidencial argentino, Javier Milei, nuevamente deja en entredicho su capacidad humana e intelectual, luego de catalogar al Papa Francisco como un ser "maligno"

El radical candidato Javier Milei se autodefine como de orientación libertaria y en la pasada jornada preelectoral sobrepasó a las dos fuerzas tradicionales que han gobernado en los últimos años en ese país.

Aunque su discurso extralimitado ha generado atención el la población, con el pasar de los días el electorado va reflexionando sobre la oscura figura de Javier Milei como dirigente político y sus capacidades para gobernar un país que tiene una sociedad compleja pero muy segura de sus raíces nacionalistas. Ante esta acción, el Papa Francisco no ha respondido y movimientos religiosos y sociales argentinos han protestado la irrespetuosa opinión del candidato Milei.

La derecha: el dolor de cabeza argentino. La derecha política en Argentina, es una verdadera calamidad para un pueblo que intenta reponerse de duros golpes de sus gobernantes. Luego de un renacimiento del país bajo la tutela de Néstor Kirschner y Cristina Fernández, con sus ideales definidos en una corriente nacionalista y profundamente social, hubo un lapsus con la llegada de Mauricio Macri al poder. Mauricio Macri dominó al país entre 2015 y 2019 y literalmente hipotecó a la nación ante el Fondo Monetario Internacional, dejando el poder debido a sus imprecisiones políticas.

Estos vestigios de dominio de la derecha, pero disfrazados con un discurso totalmente liberal e irresponsable, es lo que expone Javier Milei quien aspira gobernar a una nación cuyo pueblo, aspira más humanismo y acercamiento al pueblo, como en épocas pasadas cuando Suramerica era un bloque, unido casi en su totalidad y dónde Argentina, Brasil, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Venezuela, llevaban la voz cantante de muchos pueblos del mundo.   Fuente:  Radio Miraflores

El gobierno de Francia prohibirá que las alumnas de escuelas de educación primaria y secundaria vistan con abaya, túnicas utilizadas habitualmente en países magrebíes y árabes, anunció hoy el ministro de Educación, Gabriel Attal. "Ya no será posible vestirse con la abaya en la escuela", dijo Attal durante una entrevista con la televisora TF1, en la que consideró que ese vestido incumple las estrictas normas de laicidad en la educación francesa.

La abaya cubre la totalidad del cuerpo, excepto rostro, manos y pies. El uso de esta prenda por parte de adolescentes había generado polémica en Francia, sobre todo debido a las críticas por parte de la derecha y la ultraderecha. "Cuando se entra en una clase, no se debe poder identificar la religión de los alumnos al mirarlos", añadió el ministro.

El diputado y presidente del partido opositor Los Republicanos (derecha) Éric Ciotti se "felicitó" por esta decisión. "Nos da la razón", aseveró. En tanto, la diputada de la fuerza Nueva Unión Popular Ecologista y Social (Nupes) Clémentine Autain dijo que la medida es "inconstitucional" y criticó la "política de la vestimenta".

Aunque el Consejo francés del culto musulmán (CFCM) considera que no representa un símbolo islámico, el ministerio de Educación ya había publicado el año pasado una circular en que autorizaba a las escuelas a que prohibieran esta prenda de vestir, así como las bandanas y las faldas muy largas. "Esa consigna no era clara, ahora lo es y nos felicitamos por ello", dijo a la agencia de noticias AFP el secretario general del Sindicato nacional del personal de dirección de la Educación Nacional, Bruno Bobkiewicz.

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